El legendario cofundador de Apple Steve Jobs fue recordado por su hermana, la novelista Mona Simpson, como un alma amorosa y tierna en un conmovedor texto publicado en el New York Times el domingo. El mismo texto fue leído por Simpson durante una ceremonia en memoria del mítico inventor el pasado 16 de octubre.
Simpson, que conoció a Jobs cuando ambos tenían más de 20 años, destacó la importancia que tenía el amor para su hermano. Él era "como una niña por la cantidad de tiempo que pasaba hablando sobre el amor", dijo la escritora, hija de la madre biológica de Jobs, quien lo dio en adopción al nacer y no le contó luego a su hija que tenía un hermano.
'Quería contarles algunas cosas que aprendí de Steve, durante distintos períodos, en los 27 años que lo conocí. No son períodos de años, sino de estados personales: su vida plena, su enfermedad, su muerte', escribió Simpson. 'A pesar de ser feminista, toda mi vida había estado esperando a un hombre para amar, un hombre que pudiera amarme. Por décadas, pensé que era iba a ser mi padre. Cuando tenía 25, encontré al hombre y el era mi hermano'.
También contó lo mal que se sintió Jobs cuando lo echaron de Apple. "Lo hirieron, pero sin embargo, se puso a trabajar. Todos los días". "Su perdurable amor por Laurene lo sostenía. Creía que el amor sucedía todo el tiempo, en todas partes".
Simpson relató también los últimos momentos en la vida de Jobs. "Cuando el cáncer de páncreas se complicó, me llamó y me dijo que me diera prisa camino a su casa. Su tono de voz era el de una persona cuyo equipaje ya estaba en el vehículo, como que ya sabía que estaba en el comienzo de su viaje, así fue como él lo sentía".
